Caminando a
diario por las calles de Bogotá, puedo notar la indiferencia que existe frente a
las personas que viven de alguna moneda conocidos como “indigentes” o como
muchos los llaman “locos” estos habitantes de calle son personas que quizás no
tuvieron una oportunidad de vida o se dejaron llevar por las drogas, muchos de
estos algún día tuvieron una familia y
no conocemos su razón de ser.
En el centro de
la ciudad se pueden ver en cantidad
muchas de estas personas que sobreviven reciclando o buscando desperdicios en
la basura, las personas que están
alrededor les puede llegar a incomodar, por
su mal aspecto y olor estos habitantes llaman la atención y hace que muchas de
las personas si las ven de lejos quieran cambiarse de cera o caminar más rápido
por miedo a que les hagan algo.
Ver esta
situación a diario es algo incómodo ya que se ha pensado en varias soluciones
pero ninguna ha sido efectiva, hace dos años los diferentes medios de
comunicación junto con el presidente Juan Manuel Santos y el alcalde de Bogotá
Gustavo Petro, visitaron la calle del Bronx considerado por las autoridades uno
de los lugares más peligrosos de la ciudad y en donde más expendio de drogas, durante su visita,
Santos dijo que instruyó a la Policía y al Ministerio de Defensa para que en 60 días acaben con 24 grandes centros de
ventas de drogas, conocidos como "ollas", detectados en 20 ciudades
colombianas.
Al dia de hoy nada de esto ha sido cierto, con una
compañera d ela universidad decidimos ir y informarnos más acerca de este tema,
debíamos hacer unas entrevistas para un trabajo.
Fue un sábado 19 de septiembre del año 2013ª las 4
pm, llegamos a la estación de Jiménez y al salir de la estación vimos que habían
muchos “indigentes” rodeando esta estación, quedamos sorprendidas al notar la cara
de una niña con no más de 12 años pidiendo monedas cerca de la fila donde se
compran los pasajes, pedía las monedas con una mirada atemorizante, retadora y llena de rabia contra las personas que
simplemente la ignoraban, ella nos miró y nos alzó la cabeza con algo de altanería,
al ver eso la verdad quede espantada y decidimos salir de la estación e ir a un
CAI cerca al lugar, donde pedimos la colaboración de uso policías para que nos
acompañaran hasta la que era una iglesia allí cerca, ya que al no conocer la
verdadera situación temíamos por las cosas que llevábamos para las entrevistas.
Al estar allí paradas buscando a quien preguntarle
algo y también que quisiera se nos acercó un muchacho llamado Luis de 18 años
con bóxer en la nariz y boca y nos preguntó qué, que estábamos haciendo que si teníamos
alguna moneda para el comer algo pues no había almorzado nosotras le
contestamos solo queremos saber acerca de ustedes como viven aquí, a diario
como se defienden por buscar algo de comer o por que se le escondían a los policías,
el con su ropa sucia y un olor fétido simplemente nos dijo que si le dábamos
algo de comer nos colaboraba, nosotras cedimos y el solo nos decía que era por
las drogas por que esa era la vida de el consumir, nada más que no cuanto tiempo
llevaba allí, que s e le olvidaban las cosas y que los policías solo los
golpeaban a veces sin causa alguna, le preguntamos acerca de que haría si ya no
existiera mas la calle del Bronx y con un tono rudo respondió:” esta calle
nunca se va a acabar, siempre va a existir , porque no hay nadie que pueda contra
todos nosotros, pues nosotros somos más” esto nos asustó algo y nos retiramos dándole
algo de monedas.
Al seguir con la búsqueda de otra persona que
quisiera colaborarnos se acercó un reciclador que habita también en eta calle
desde hace años, no era de Bogotá y tampoco quiso decirnos de donde venía, pudimos
darnos cuenta que no era cualquier habitante “El Pirata” pues tenía una
discapacidad física, su ojo, él hablaba varios idiomas y hablaba mucho sobre política
y nos demostraba su inconformidad con las personas que pertenecen a este, su
historia conmovedora contaba que su familia no lo desamparaba y que cada que podían
venían a visitarlo, pero que salir de este sitio para él era muy complicado ya
se había acostumbrado a vivir y comer en medio de la basura que esta era su
casa, que el solo esperaba su muerte pues estaba muy enfermo, tenía una infección
en la pierna incurable.
Esta es una situación difícil de manejar, fue una
experiencia memorable y de lección para los que no vivimos allí, no todas estas
personas son malas ni están allí porque quieren, simplemente para ellos no hubo
oportunidad, el gobierno dice que quiere acabar con la delincuencia y que
acabando con esta calle lo va a lograr, si desaparecen esta calle ¿qué van a
hacer las personas que habitan en esta?
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