lunes, 12 de mayo de 2014

¿Y QUE TAL SI TODOS VOTAMOS EN BLANCO?


El 25 de mayo del 2014 se llevara a cabo el proceso de elección a presidente, el pueblo decidirá  quién debe a gobernar a Colombia.
En los últimos años el pueblo no ha querido votar o simplemente vota en blanco pero ¿esto de que nos sirve? ... personalmente me parce una bobada que el pueblo muchas veces exija democracia y no participe o que al final de las elecciones se queje de lo que ya el resto del pueblo que si participo ya eligió.
Es comprensible que muchas de estas personas que no votan no quieran hacerlo ya sea porque los candidatos no les gustan o no conocen las propuestas o porque ya simplemente se cansaron de este gobierno corrupto, tal vez ya han votado demasiado y no han visto un cambio quieren expresar la indignación que tiene frente a esto y quieren que el gobierno se dé cuenta que ya no les creen   “No, nos convencieron”  el voto en blanco sirve para advertir al gobierno o avergonzarlo por todas las  mentiras y engaños que le han brindado al pueblo,prefieren dejar esto a un lado y hacerse de oídos sordos.
Por siglos el ciudadano cree que su voto no vale, que su voto no cuenta, que su voz y su sentir son despreciados. 
Un triunfo del voto en blanco nos haría volver a creer en el poder que tiene el voto. Un pueblo apoderado es capaz de auto convocarse, las veces que sean necesarias, hasta conseguir sus objetivos.
Sin medios de comunicación, sin campaña inscrita, sin propaganda, sin publicidad, sin organizaciones caudillistas detrás, sin mermelada del gobierno (puestos y billones para campaña), sin encuestas arregladas y sin dinero, un triunfo del voto en blanco se convertiría en la prueba indiscutible de que, con una buena causa, un objetivo común, una buena idea y un poco de creatividad se puede hacer política en Colombia, sin vender la conciencia ni sobornar a las personas con gangas. Sería un triunfo de la virtud, de la transparencia, de la independencia política.
El voto es un derecho que solo podemos ejercer cada cuatro años. Cada vez que desperdiciamos este derecho, posponemos casi un lapso la ilusión de estar bien gobernados y las nuevas generaciones van recibiendo poco a poco la misma herencia que recibimos de nuestros padres: Un país injusto, atrasado, inculto, con mala educación, con violación de derechos humanos, un país  violentado y saqueado por los políticos y sus cómplices de la empresa privada. Entonces, si lo tenemos tan cerca, ¿por qué desperdiciar de nuevo esta oportunidad única e irrepetible de derrotar en las urnas a la clase política corrupta que nos somete, nos abusa y nos humilla hace dos siglos?
A pesar de esto, también hay candidatos y candidatas que, de ser elegidos, muy probablemente van a hacer una excelente labor. Varios de los que buscan ser reelegidos ya demostraron sus cualidades en los últimos años desde sus cargos. Otros más, quienes aspiran por primera vez, seguramente van a engrandecer el debate y a honrar el ejercicio de la política y de lo público, además de promover reformas esenciales y necesarias para el país.

Lo que está en juego en las elecciones de 2014 es mucho más que unos nombres. Por un lado se re definirá el mapa político y partidista del país, entre otras razones porque entra en vigencia el umbral del 3%. Pero, ante todo, porque lo que decidan los colombianos va a ser fundamental para el futuro del proceso de paz y, por ende, del rumbo del país en las próximas décadas.
No es exagerado afirmar que está en juego el proyecto y la visión de país. Tanto el nuevo Congreso como quien sea elegido presidente tendrán la responsabilidad de liderar estos procesos.
La congregación más efectiva para lograr los cambios será la que lideremos los ciudadanos, exigiendo plenas garantías para ejercer el derecho de votar sin presiones y de manera informada.
El llamado seria no votar por votar, informémonos y elijamos a conciencia, con todos esos problemas que ha tenido el gobierno lo único que les importa a ellos es ser elegidos como siempre ha sido, el pueblo va después de ellos, no tiene el interés por escucharnos y desde aquí viene el problema, debemos ser escuchados y más por la persona que piensa gobernarnos.
Para finalizar les dejo una pregunta a manera de reflexión, ¿alguna vez han visto que para las elecciones a presidente compren votos con dinero en efectivo? , ¿No cierto? ¿Saben porque?  Porque es muy difícil comprar  con dinero a todo el país, la campaña presidencial mueve más pasiones y por lo tanto el abstencionismo y el voto en blanco es menor y ahí  el voto de opinión termina pesando mucho.
Personalmente no pienso  votar en blanco y tampoco como dicen por ahí  “por el menos malo”, me parece muy importante votar, no es un juego es algo muy serio, esta situación define el futuro de esta Colombia que cada día tristemente está llena de violencia, mi voto cuenta y no quiero que los demás elijan por mi tengo mi propio criterio.
A demás si todos votamos en blanco esto llevaría más tiempo en conseguir candidatos y más dinero que saldría de nuestros bolsillos, tenemos que pensar y actuar según nos convenga a todos como pueblo.







Katherine Medina.

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