El 25 de mayo
del 2014 se llevara a cabo el proceso de elección a presidente, el pueblo
decidirá quién debe a gobernar a
Colombia.
En los últimos
años el pueblo no ha querido votar o simplemente vota en blanco pero ¿esto de
que nos sirve? ... personalmente me parce una bobada que el pueblo muchas veces
exija democracia y no participe o que al final de las elecciones se queje de lo
que ya el resto del pueblo que si participo ya eligió.
Es comprensible
que muchas de estas personas que no votan no quieran hacerlo ya sea porque los
candidatos no les gustan o no conocen las propuestas o porque ya simplemente se
cansaron de este gobierno corrupto, tal vez ya han votado demasiado
y no han visto un cambio quieren expresar la indignación que tiene frente a
esto y quieren que el gobierno se dé cuenta que ya no les creen “No, nos convencieron” el voto en blanco sirve para advertir al
gobierno o avergonzarlo por todas las
mentiras y engaños que le han brindado al pueblo,prefieren dejar
esto a un lado y hacerse de oídos sordos.
Por
siglos el ciudadano cree que su voto no vale, que su voto no cuenta, que su voz
y su sentir son despreciados.
Un triunfo del voto en blanco nos haría volver a
creer en el poder que tiene el voto. Un pueblo apoderado es capaz de auto
convocarse, las veces que sean necesarias, hasta conseguir sus objetivos.
Sin
medios de comunicación, sin campaña inscrita, sin propaganda, sin publicidad,
sin organizaciones caudillistas detrás, sin mermelada del gobierno (puestos y
billones para campaña), sin encuestas arregladas y sin dinero, un triunfo del
voto en blanco se convertiría en la prueba indiscutible de que, con una buena
causa, un objetivo común, una buena idea y un poco de creatividad se puede
hacer política en Colombia, sin vender la conciencia ni sobornar a las personas
con gangas. Sería un triunfo de la virtud, de la transparencia, de la
independencia política.
El
voto es un derecho que solo podemos ejercer cada cuatro años. Cada vez que desperdiciamos
este derecho, posponemos casi un lapso la ilusión de estar bien gobernados y
las nuevas generaciones van recibiendo poco a poco la misma herencia que
recibimos de nuestros padres: Un país injusto, atrasado, inculto, con mala
educación, con violación de derechos humanos, un país violentado y
saqueado por los políticos y sus cómplices de la empresa privada. Entonces, si
lo tenemos tan cerca, ¿por qué desperdiciar de nuevo esta oportunidad única e
irrepetible de derrotar en las urnas a la clase política corrupta que nos
somete, nos abusa y nos humilla hace dos siglos?
A pesar de esto, también hay candidatos y candidatas
que, de ser elegidos, muy probablemente van a hacer una excelente labor. Varios
de los que buscan ser reelegidos ya demostraron sus cualidades en los últimos
años desde sus cargos. Otros más, quienes aspiran por primera vez, seguramente
van a engrandecer el debate y a honrar el ejercicio de la política y de lo
público, además de promover reformas esenciales y necesarias para el país.
Lo que está en juego en las elecciones de 2014 es mucho
más que unos nombres. Por un lado se re definirá el mapa político y partidista
del país, entre otras razones porque entra en vigencia el umbral del 3%. Pero,
ante todo, porque lo que decidan los colombianos va a ser fundamental para el
futuro del proceso de paz y, por ende, del rumbo del país en las próximas
décadas.
No es exagerado afirmar que está en juego el proyecto y
la visión de país. Tanto el nuevo Congreso como quien sea elegido presidente tendrán
la responsabilidad de liderar estos procesos.
La
congregación más efectiva para lograr los cambios será la que lideremos los
ciudadanos, exigiendo plenas garantías para ejercer el derecho de votar sin
presiones y de manera informada.
El
llamado seria no votar por votar, informémonos y elijamos a conciencia, con
todos esos problemas que ha tenido el gobierno lo único que les importa a ellos
es ser elegidos como siempre ha sido, el pueblo va después de ellos, no tiene
el interés por escucharnos y desde aquí viene el problema, debemos ser
escuchados y más por la persona que piensa gobernarnos.
Para
finalizar les dejo una pregunta a manera de reflexión, ¿alguna vez han visto
que para las elecciones a presidente compren votos con dinero en efectivo? , ¿No
cierto? ¿Saben porque? Porque es muy difícil comprar con dinero a
todo el país, la campaña presidencial mueve más pasiones y por lo tanto el
abstencionismo y el voto en blanco es menor y ahí el voto de opinión
termina pesando mucho.
Personalmente
no pienso votar en blanco y tampoco como
dicen por ahí “por el menos malo”, me
parece muy importante votar, no es un juego es algo muy serio, esta situación
define el futuro de esta Colombia que cada día tristemente está llena de
violencia, mi voto cuenta y no quiero que los demás elijan por mi tengo mi
propio criterio.
A
demás si todos votamos en blanco esto llevaría más tiempo en conseguir
candidatos y más dinero que saldría de nuestros bolsillos, tenemos que pensar y
actuar según nos convenga a todos como pueblo.
Katherine
Medina.

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